El bioscrubber comprende un sistema biológico de dos etapas que permite la inmediata absorción de contaminantes en medio alcalino, obteniendo unas eficiencias de transferencia superiores al 99% y consiguiendo así una emisión de biogás no diluído libre de H2S.

El tiempo de residencia (EBRT) del gas en el scrubber es mínimo, lo que supone unos bajos costes de inversión. En consecuencia, el H2S(l) es conducido a un biorreactor (fase líquida), donde se encuentran los microorganismos aerobios que realizarán la oxidación biológica en pH alcalino.

Estos sistemas permiten una eficiente y a la vez económica eliminación del H2S presente en el biogás para concentraciones mayores de 10.000 ppmv y caudales de hasta 6.000 m3/h.

Con el fin de obtener un funcionamiento óptimo de los microorganismos, el equipo consta de un control avanzado de dosificación de aire, así como de temperatura, potencial redox, pH y dispositivos de control de nutrientes. Posteriormente, este agua regenerada es reciclada hacia el scrubber.

Este sistema biológico tiene un consumo mínimo de reactivos y agua, lo que significa que los gastos de explotación se reducen significativamente en comparación con otras tecnologías. Como resultado de su utilización se genera un pequeño caudal de efluente líquido acidificado con aplicaciones en diferentes sectores industriales sin necesidad de ningún tratamiento costoso. Todos los parámetros de funcionamiento se registran continuamente y se almacenan, lo que permite un control muy efectivo de la instalación.

Ventajas

  • Alta eficiencia de eliminación de H2S.
  • Mínimo consumo de reactivo y agua.
  • Menores costes de operación, que reducen el periodo de amortización y permiten el retorno de la inversión a corto plazo.
  • No se generan residuos.
  • Tratan altas cargas de contaminantes.
  • No hay dilución del biogás.
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